Los sonidos del silencio

Aproximación a la historia de la creación musical de las mujeres.

Anna Bofill Levi. Aresta Mujeres, 2015

La Editoria Aresta ha tenido el valor, en tiempos de crisis económica, de crear la "subeditorial" Aresta Mujeres, que se concentra, como su nombre indica, en ámbitos hasta ahora poco explorados por ser mujeres sus principales artífices. Este desconocimiento del universo femenino puede deberse a tradiciones sociales en los últimos siglos, a formas de pensamiento desfasadas que han impedido la integración de la mujer como sujetos de igual valía en campos tan vastos como la creación musical, la escritura o la tecnología, por nombrar solamente algunos de los temas con los que los libros publicados en esta editoria se ocupan. 

 

El libro que comentamos en este artículo se dedica en realidad a proveer al lector con un panorama histórico de la creación musical femenina, sin centrarse en especial en el campo de la música electrónica. Aunque no seamos partidarios en esta página de dar prioridad a determinados géneros (religión, raza, sexo), el hecho de que la creación musical femenina haya sido tan desconocida hasta el momento, y que una editorial se atreva a publicar un libro que (tememos), tenga tan poca repercusión, nos ha movido a dar cierta publicidad al mismo. No por compasión, sino por justicia. Creadores son todos. Y es bueno que se publique un libro sobre un tema tan desconocido. 

 

Anna Bofill Levi consigue con su libro el dar al lector un amplio conocimiento sobre el  papel de las mujeres en la composición musical desde el comienzo de este arte. Al final del libro podemos incluso encontrar una selección discográfica muy útil para comprender y disfrutar por medio de la práctica, del oído, las explicaciones musicales sobre cada periodo histórico. 

 

Una pregunta muy interesante que lanza este libro es el del posible desarrollo alternativo de la música  en el caso de que la composición femenina hubiera tenido mayores posibilidades de publicación. Es decir: ¿Es el sistema métrico y tonal de la música que conocemos desde hace dos mil años, y que representa la base de nuestro entendimiento musical, un desarrollo natural del ser humano, o se basa solamente en una concepción masculina (lo que descarta al 50% de la población mundial, la femenina?). Es posible que una música diferente, una base teórica que hoy no podemos imaginar, por no existir, hubiera surgido.

 

Esta pregunta, que sin duda merece de un libro por sí misma, queda sin respuesta. Anna Bofill Levi acorta por el atajo más corto y fácil, el de una dialéctica victimista repetida durante partes del libro, en el que el resentimiento contra los hombres como género gana la partida frente a un estudio objetivo de los logros de las mujeres. 

 

Es cierto por una parte que las mujeres vieron sus posibilidades de desarrollo coartadas por las limitaciones sociológicas de la historia. No podemos olvidar por otra parte que otras "minorías" vieron de igual forma cómo su capacidad de expresión musical era manipulada y limitada por el hombre occidental: los seres humanos de color, los orientales, los judíos, los gitanos, los árabes. Y sin embargo, cada género de música creada por estas "minorías" ha logrado un nombre propio, una historia:  flamenco, klezmer, blues, jazz...solo por nombrar las más conocidas.  

 

Por tanto, la inexistencia de un nombre propio para la música creada por mujeres no puede ser atribuido solamente a los hombres. Hoy en día todavía menos, cuando existen suficientes iniciativas y organizaciones que apoyan la creación femenina de música. 

 

Este libro, aunque totalmente recomendable para aprender más sobre las creadoras de música en el pasado, muestra por otra parte una visión un tanto periclitada del arte musical femenino. No se centra en las posibilidades del futuro, del que todo arte ha surgido en el pasado, sino que ahonda en las heridas del pasado, en el espíritu de victimismo del que no surge ningún esqueje de futuro, sino una tumba. El orgullo de ser una mujer ha de crear un nuevo tipo de música, no el recuerdo de las vejaciones pasadas. 

 

Este libro por tanto nos muestra lo que hubiera podido ser si...

 

Las mujeres que lo lean han de tomarlo no como una conclusión, sino como la enseñanza de lo que no ha de ser el futuro: no mirar al pasado, si no encontrar nuevos caminos hacia el futuro y una creación propia, femenina.